Verano, otoño y primavera son las estaciones que mayor número de bodas acaparan, pero cada vez son más las parejas que deciden casarse en invierno. Contraer matrimonio entre diciembre y febrero constituye una alternativa que suma adeptos año tras año porque el invierno -la estación del frío y de la nieve, la época de las fiestas navideñas- es un tiempo lleno de magia. Y en Pazo de Mella, lo sabemos. Por eso, nuestro singular espacio se adapta a las celebraciones nupciales de invierno, cuidando su tono y su estilo para que cada una de ellas sea un auténtico cuento de hadas.

El invierno evoca a chimenea y a leña, a cuento de Navidad, a castañas y a chocolate con churros. Sus colores son fríos pero esto, lejos de disminuir su encanto, contribuye a fortalecer el romanticismo de una estación mágica. Como mágicas son las bodas de esta época del año. Siempre es más fácil reservar la iglesia y son muchos más ágiles los trámites en el caso de que la boda sea civil.

También es más sencillo contar con proveedores de fotografía, decoración o música en el período invernal. La demanda y los precios bajan considerablemente y éste es un factor que puede ser interesante tener en cuenta. Incluso en la luna de miel se pueden obtener importantes descuentos con respecto a las tarifas de temporada alta.

Junto a esto, los trajes de los novios y los de los invitados son más sofisticados en el invierno. Las bajas temperaturas imponen la elección de prendas adicionales y, en este sentido, es frecuente, por ejemplo, que las novias utilicen estolas o chaquetas tipo bolero en sus celebraciones nupciales de invierno. Los vestidos de fiesta de las invitadas también se vuelven más originales y completos.

En Pazo de Mella estamos disponibles también durante el invierno para hacer de tu boda un evento irrepetible y único. ¡Consulta nuestra disponibilidad!