1.- La llegada de la novia

Es normalmente el instante más esperado del enlace. Sentados en sus butacas, los invitados arropan al novio, que suele esperar hecho un manojo de nervios la llegada de la novia. Una llegada que suele producirse, todo hay que decirlo, con un ligero retraso con respecto a la hora prevista para el inicio de la ceremonia. La aparición de la novia, que suele hacer su aparición del brazo del padrino, es siempre un emotivo momento que produce por igual lágrimas y aplausos entre los invitados. De camino bien al altar, bien al lugar de celebración de la ceremonia civil, la novia muestra por primera vez a muchos de sus invitados su secreto mejor guardado: su vestido.

2.- ¿El arroz o los pétalos?

Sí. El arroz ya vivió mejores tiempos, pero son muchos los que siguen lanzándolo a los novios una vez concluida la ceremonia nupcial. El origen de esta tradición se remonta al lejano Oriente y a un tiempo en el que su empleo era habitual como símbolo de deseo de prosperidad y fertilidad a las parejas de recién casados. Pero el arroz puede dañar el vestuario y el peinado de los novios. Por eso hoy son muchos los que han sustituido su uso por pétalos de rosa o de cualquier otra flor. Sin duda, la salida de los novios bajo una lluvia de arroz o de pétalos es otro de los momentos más especiales de una boda.

3.- Inicio de la comida

Muchas parejas aprovechan el momento en el que los invitados disfrutan del aperitivo para realizar el reportaje fotográfico de su boda. Aunque cada vez con mayor frecuencia, los novios acortan el tiempo que invierten en el Día D en este tema, ya que es frecuente ahora hacer fotos antes y después de la boda (sobre todo si en la jornada del enlace, no luce el sol). Sea como fuere, el momento en el que los recién estrenados cónyuges entran juntos al lugar de celebración del banquete es otro de esos instantes mágicos de una boda. Suelen hacerlo entre aplausos mientras suena una pieza musical especialmente elegida para la ocasión. Y son muchos los que en este momento deciden, además, partir simbólicamente el pastel nupcial.

4.- Los primeros compases

Son los novios los que habitualmente inauguran el tiempo para la música en una boda. Y lo hacen marcándose un bailoteo especial, que han ensayado ¿decenas? de veces anteriormente. Bien se elija una pieza de pop comercial, de rock alternativo o de reggaetón,  no hay duda de que la apertura del baile es otro de los momentazos más importantes en una boda.

5.- ¡La barra libre!

¿Para qué vamos a engañarnos? ¡Aquel que diga lo contrario, miente! Todo el mundo espera ansioso la apertura de la barra libre en una boda. Cervezas, copas y cócteles nos ayudan a desinhibirnos y a dar lo mejor de nosotros mismos en la pista de baile.